Diabetes, guía para entender, prevenir y tomar el control.

Recibir un diagnóstico de diabetes o prediabetes para una misma o para algún familiar cercano puede sentirse como un golpe. De repente, hay un montón de información que procesar, cambios que considerar y un torbellino de emociones: miedo, confusión, quizás incluso enojo. Respira profundo: no estás sola.

 

Día Internacional de la Diabetes, Día para Hacer una Pausa

   Este 14 de Noviembre se conmemora el día internacional de la diabetes.

   Hoy abordo este tema por la relevancia en nuestras vidas, ya sea que tenemos un(a) familiar cercana con esta condición o tal vez nosotras mismas nos sentimos en riesgo de desarrollarla o ya convivimos con ella, en realidad es algo bastante cercano en nuestra vida cotidiana y es importante  comenzar a normalizar su “presencia” no como algo a que resignarnos, sino como algo en lo que podemos tomar dominio y hacer algo al respecto al estar bien informadas para nosotras mismas o las personas que tenemos cerca como red de apoyo.

 

Es importante  comenzar a normalizar su “presencia” no como algo a que resignarnos, sino como algo en lo que podemos tomar control.

   Las estadísticas del 2023 muestran que 18.4% de los adultos mexicanos vivían con diabetes, aunque solo una tercera parte había sido diagnosticada. Esto significa que millones de personas podrían tener la enfermedad sin saberlo.

 

  En 2025 se registraron 441,090 casos nuevos de diabetes tipo 2 en las primeras 40 semanas del año. Esto equivale a 11,027 casos por semana, 1,575 por día por lo que 65.6 personas cada hora.

 

   En 2024, la diabetes mellitus fue la segunda causa de muerte en México, con más de 112,000 fallecimientos. Esto la coloca como una de las enfermedades crónicas más letales en el país.

 

   Aunque antes se consideraba una enfermedad de adultos, hoy la diabetes tipo 2 también afecta a niños y adolescentes, principalmente por el sedentarismo y dietas altas en azúcares. Esto implica consecuencias graves a edades más tempranas.

   Pero más allá de las cifras, este momento no tiene por qué ser una sentencia para nadie. Piénsalo como una oportunidad, convivas o no con la condición.

Es una invitación a escuchar tu cuerpo con más atención y a reconectar contigo misma.

El Azúcar y la Llave Maestra: Entendiendo la Glucosa y la Insulina

   Para entender la diabetes, pensemos en cómo funciona nuestro cuerpo a nivel celular. Cada una de tus células necesitan energía para funcionar, como un coche necesita gasolina. Esa energía proviene principalmente de un tipo de azúcar llamado glucosa, que obtenemos de los alimentos.

   La glucosa no puede entrar a las células por sí sola. Necesita una «llave» para abrir la cerradura que entre a la célula. Esa llave maestra es una hormona llamada insulina, producida por tu páncreas.

   Cuando todo funciona bien, después de comer, el páncreas libera insulina, la insulina abre la cerradura de las células y la glucosa entra para ser usada como combustible.

   Cuando el páncreas no produce suficiente insulina o la acción de la insulina no funciona bien en la células, es necesario hacer una serie de pruebas de laboratorio para que el médico pueda diagnosticar la diabetes mellitus.

 

Un Vistazo a los Tipos Principales de Diabetes

   Es crucial saber que «diabetes» es un término general. Existen diferentes tipos, cada uno con sus propias características.

    • Diabetes Tipo 1: Es una condición autoinmune. Aquí, el sistema inmunitario del cuerpo ataca y destruye a las células del páncreas que producen insulina. Imagina que el cuerpo pierde la fábrica de llaves. Representa solo alrededor del 5% de los casos de diabetes.

    • Diabetes Tipo 2: Es la forma más común, representando entre el 90 y el 95% de todos los casos. Se caracteriza principalmente por la resistencia a la insulina. Esto significa que el cuerpo produce la llave (insulina), pero las cerraduras de las células están «oxidadas» o han cambiado, y ya no abren con la misma facilidad. Con el tiempo, el páncreas se cansa de producir llaves extra y su producción también disminuye.

    • Prediabetes: Como su nombre indica, es una señal de advertencia. Los niveles de glucosa son más altos de lo normal, pero no lo suficiente como para ser diagnosticados como diabetes tipo 2. Es una oportunidad de oro para actuar y prevenir o retrasar la progresión a diabetes.

    • Diabetes Gestacional: Es un tipo de diabetes que se diagnostica por primera vez durante el embarazo y que, por lo general, desaparece después del parto.

   Dado que la Diabetes Tipo 2 es la más prevalente o común, el resto de esta guía se centrará en ella.

 

Profundizando en la Diabetes Tipo 2: ¿Qué Pasa en El Cuerpo?

Cuando las Células Dejan de «Escuchar» a la Insulina

   La causa principal de la diabetes tipo 2 (DMT2) es la resistencia a la insulina. Al principio, el páncreas lo compensa trabajando horas extra para producir más y más insulina, intentando forzar la apertura de esas células que se resisten. Este estado de sobreproducción puede durar años.

   Sin embargo, llega un punto en que el páncreas ya no puede mantener ese ritmo frenético y la producción de insulina disminuye con el tiempo. Entonces, sin suficiente insulina y sin cerraduras eficientes la glucosa se acumula en el torrente sanguíneo, mientras que las células se quedan sin el combustible que necesitan.

   Pero ¿qué hace que la célula se resista a que la insulina logre abrir la cerradura para que entre la glucosa y todo funcione correctamente? Esto pasa porque dentro de la célula hay “ruido” causado por exceso de grasa, inflamación o estrés.

   Cuando la diabetes no está bien controlada, el cuerpo envía señales de auxilio. Estos son los síntomas clásicos:

    • Polidipsia (sed excesiva): Tu cuerpo intenta diluir el exceso de azúcar en la sangre.

    • Poliuria (micción frecuente): Los riñones trabajan extra para eliminar la glucosa a través de la orina.

    • Polifagia (hambre excesiva): A pesar de tener mucha glucosa en la sangre, tus células están «hambrientas de energía» y envían señales de hambre al cerebro.

    • Fatiga y visión borrosa: Son consecuencias directas de que las células no reciben la energía necesaria para funcionar correctamente.

Tienes el Poder: Los Pilares de Salud Para Cualquiera Con o Sin Diabetes Tipo 2

   Escuchar todo esto puede ser abrumador, pero aquí es donde la historia cambia. El manejo de la DMT2 no se trata de restricciones y castigos, sino de acciones concretas y alcanzables que te devuelven el poder. No estás a merced de la enfermedad; tienes herramientas poderosas a tu alcance.

 

Un estilo devida saludable es tu herramienta más potente.

   La base para tomar el control es una combinación de alimentación, actividad física, autoconocimiento, y terapia psicológica. Pero no se trata de cambios casuales, sino de una intervención poderosa. La ciencia nos dice que para que estas acciones sean efectivas, deberían ser de alta intensidad; es decir, frecuentes y repetidas. Este es un programa activo, integral, consciente y dedicado a tu salud.

   El objetivo un acercamiento integral:

    • Alimentación: lo más importante es diseñar un plan de alimentación que puedas mantener a largo plazo. La adherencia y perseverancia es la verdadera clave del éxito.

    • Actividad Física: Para mantener la pérdida de peso, se recomienda un programa constante de entre 200 y 300 minutos de actividad física a la semana, osea caminar entre 30 o 40 minutos diarios son increíblemente beneficiosos para mejorar la sensibilidad a la insulina.

    • Descanso consciente: los resultados son sorprendentes al tener una rutina saludable de descanso y sueño. Algo tan pequeño como apagar pantallas por lo menos 15 minutos antes de ir a dormir hace una gran diferencia.

    • Recreación o actividades que disfrutes: el objetivo es reducir el estrés lo cual baja la inflamación crónica que es una de las causas de que la cerradura de la célula esté pegajosa o no sea tan fácil abrirla. Al aumentar las hormonas de la “felicidad” al priorizar el disfrute antes que el perfeccionismo o exigencia la inflamación baja y las células pueden “limpiar” la cerradura para que la insulina pueda hacer su trabajo más “fácilmente”.

El Arte de las Metas Pequeñas y Realistas

   La idea de cambiar todo de golpe puede parecer una montaña imposible de escalar. El secreto es dividirla en estaciones pequeñas y manejables.

   En lugar de una meta vaga como «voy a hacer más ejercicio», establece una meta específica y medible. Por ejemplo: «Saldré a caminar media hora, 5 días a la semana durante el próximo mes».

   Este enfoque te da una dirección clara y te permite celebrar pequeñas victorias, lo que te mantiene motivada. Usa una guía sencilla como la que puedes descargar aquí: https://tinyurl.com/5pilaresDM2 la cual te ayudará a visualizar tu progreso diario, haz un calendario en el refrigerador o usa una aplicación en tu teléfono para registrar tu progreso. Ojo, no es para evaluar o exigir, el objetivo es poder ver el avance, eso es un poderoso recordatorio de que es posible.

 

No estás sola: construye tu equipo de apoyo.

   Este viaje no tienes que hacerlo en solitario. De hecho, es mucho más fácil y efectivo cuando tienes un equipo. Habla con tu médico y pide que te refiera a una nutricionista titulada que te ayudará a diseñar un plan personalizado que se ajuste a tus necesidades, preferencias y estilo de vida. Tómate tu tiempo para encontrar a tu equipo de salud con quien te sientas cómoda. Y si crees que lo necesitas, también busca apoyo psicológico para procesar los eventos más importantes o significativos de tu vida. 

 

Un Mensaje de Esperanza: La Remisión Es Posible

   Quizás la noticia más poderosa y esperanzadora de los últimos años es que la remisión de la diabetes tipo 2 no solo es un sueño, sino una realidad respaldada por la ciencia.

   El estudio DiRECT, un ensayo clínico de gran importancia, demostró que un cambio de estilo de vida intensivo podía revertir la enfermedad. Los participantes que lograron una pérdida de peso significativa, sin medicamentos ni cirugía, experimentaron una remisión de su diabetes. (En este enlace puedes ir directo al estudio: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7476973/

   La estadística más impactante del estudio es esta:

El 86% de los participantes que perdieron más de 15 kg lograron la remisión de su diabetes al final de los 12 meses del estudio.

   Esto no significa que sea fácil, pero sí que es posible. Demuestra el increíble poder que tiene el estilo de vida para sanar el cuerpo.

 

Lo más importante es establecer metas realistas, que puedas sostener a largo plazo y que estén a tu alcance.

   Y mientras avanzas, recuerda ser amable contigo misma. La diabetes tipo 2 es una condición compleja que puede cambiar con el tiempo, incluso si sigues tu plan al pie de la letra. Habrá días buenos y días no tan buenos. Practica la autocompasión. Háblate a ti misma como le hablarías a una buena amiga que está pasando por un momento difícil.

Conclusión: Tu Viaje Comienza Hoy, con un Solo Paso

   Si te quedas con una sola idea de todo esto, que sea esta: tienes más control del que crees. Un diagnóstico de diabetes tipo 2 no es un destino final, sino un punto de partida. Recuerda la verdad con la que empezamos: este diagnóstico no es un destino. Es una oportunidad. Con o sin diabetes, es posible vivir una vida saludable con lo que tienes a tu alcance.

 

   Tienes herramientas poderosas a tu disposición: los alimentos que eliges, el movimiento de tu cuerpo, el poder de las metas pequeñas y el apoyo de un equipo. Y lo más importante, tienes la esperanza real, respaldada por la ciencia, de que puedes mejorar radicalmente tu salud.

 

   El conocimiento es el primer paso, pero la acción compasiva es la que transforma. En lugar de preguntarte «¿por dónde empiezo?», pregúntate:

«¿Cuál es mi primer pasito para hoy?»

   Quizás sea beber un vaso de agua más, caminar 10 minutos después de cenar o buscar el teléfono de un nutricionista. Sea lo que sea, ese pequeño paso es el comienzo de tu nuevo camino. Tienes la capacidad de tomar las riendas de tu salud, un día a la vez.

 

   Recuerda que puedes descargar la mini-guía aqui y si necesitas ir un pasito más allá estoy aquí para apoyarte.