Esta receta es una de mis favoritas: versátil, completa y llena de sabor. Es una opción práctica y equilibrada para quienes buscan una comida nutritiva, rica en proteína y elaborada con ingredientes reales. Combina pollo a la parrilla, una fuente de proteína magra de alta calidad, con quinoa, un pseudocereal reconocido por aportar proteína vegetal completa, fibra y minerales esenciales como magnesio e hierro.
Al añadir verduras frescas y un aderezo sencillo a base de aceite de oliva y limón, esta ensalada ofrece un perfil nutricional ideal para favorecer la saciedad, mantener la masa muscular y apoyar una digestión eficiente. Es una preparación fácil de integrar en planes de alimentación saludable, perfecta como plato principal o para organizar comidas de la semana sin sacrificar calidad ni sabor.

Ensalada de pollo a la parrilla con quinoa y limón
Ingredientes
- 1 pz pechuga de pollo mediana sin piel
- ½ taza quinoa cruda
- 1 taza pepino cortado en cubos
- 1 taza jitomate cherry cortado a la mitad
- ¼ taza cebolla morada fileteada
- 2 cucharadas aceite de oliva extra virgen
- 1 pz limón jugo
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- 1 cucharadita orégano seco opcional
Instrucciones
- Lava la quinoa bajo el chorro de agua hasta que deje de hacer espuma.
- Cocina la quinoa en agua (1 parte de quinoa por 2 partes de agua) durante 12–15 minutos o hasta que esté suave. Reserva y deja enfriar ligeramente.
- Sazona la pechuga de pollo con sal y pimienta.
- Cocina el pollo en sartén o parrilla caliente hasta que esté bien cocido por ambos lados. Deja reposar 5 minutos y corta en tiras.
- En un bowl grande, mezcla la quinoa cocida con el pepino, jitomate y cebolla.
- Agrega el pollo.
- Mezcla el aceite de oliva, el jugo de limón y el orégano.
- Incorpora el aderezo a la ensalada, ajusta sal y pimienta y sirve.
Notas
- La quinoa es una fuente de proteína vegetal completa y aporta fibra, magnesio y hierro.
- El pollo proporciona proteína magra, importante para la recuperación muscular y la saciedad.
- El aceite de oliva aporta grasas monoinsaturadas que apoyan la salud cardiovascular.
- Puede prepararse con anticipación y conservarse refrigerada hasta por 48 horas.




